(y sin mucho que ver)
Historia
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle.
Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.
(Historias de Cronopios y de Famas, Julio Cortázar)
El auto y las tazas
Mi tío que se compró un auto y fue a la feria y vió unas tazas y dijo, le podrían quedar bien al auto nuevo, y las compró nomás, regaladas, y se fué recontento, solo para darse cuenta, al llegar, que a su auto nuevo le acababan de robar las tazas. Alguien se cree este cuento??
La radio del amigo
Un hombre va a un motel, y ve estacionado el auto de su amigo, se acerca y corrobora que es el auto de su amigo, y ve que está la ventana abierta. Decide entonces jugarle una broma, y le saca la radio, que este había olvidado adentro. Esconde la radio y se va a hacer lo que tiene que hacer.
Al otro día se encuentra con su amigo, y como sonseando le pregunta: -”como andás che, te noto preocupado.”
A lo que el otro le responde:
- “Si, estoy medio mal, sabés que ayer a mi mujer le robaron la radio del auto!”
….
EL CUCHARON (extraído de acá)
Federico vivía, en un departamento con Karla. Ante los ojos de la familia de Federico, Karla solo compartía departamento con Federico… Nadie podía comprobar otra cosa. Un día, Federico invita a su madre a cenar una noche en su apartamento de soltero. Durante la cena la madre no pudo quitar su atención en lo hermosa que era Karla, la compañera de apartamento de su hijo. Durante mucho tiempo ella había tenido sospechas de que su hijo tenia relación con Karla y al verla, la sospecha no pudo sino acrecentarse. En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se pregunto si estaría acostándose. Leyendo a su madre el pensamiento Federico le dijo:
- Mamá, se lo que estas pensando, pero te aseguro que Karla y yo solo somos compañeros de apartamento.
Aproximadamente una semana después, Karla le comentó a Federico que desde el día en que su madre vino a cenar, no encontraba el cucharón grande de plata para servir la sopa. Federico contestó que, conociendo a su madre, dudaba que ella se lo hubiese llevado pero que le escribiría una nota, y que la dejaría en un lugar visible en la casa de su madre… En la puerta del refrigerador. Así que se sentó y escribió:
“Querida mamá: No estoy diciendo que tu tomaras el cucharón de plata para servir salsas pero tampoco estoy diciendo que no lo hicieras, pero el hecho es que este ha desaparecido desde que tu viniste a cenar a mi departamento. Con todo cariño, Federico”.
Unos días mas tarde, sobre su escritorio Federico encuentra una nota de su madre que decía:
“Querido hijo: No estoy diciéndote que te acuestas con Karla o que no te acuestas con Karla, pero el hecho es que si Karla se acostara en su propia cama, ya habría encontrado el cucharón de plata para servir sopa, que yo puse bajo sus sabanas. Con todo cariño, Mamá”.
Tags: Cortazar, cronopio, cucharón, cuentos, historias, radio